El 22 de octubre de 2026, J.P. Morgan Asset Management habilitó sus fondos del mercado monetario tokenizados en Solana: MONY, un fondo privado, y JLTXX, un fondo registrado de deuda pública pensado para las reservas que exige la ley GENIUS de Estados Unidos. Solo pueden tenerlos direcciones aprobadas, y el registro de titularidad sigue fuera de la cadena. Tres días antes, el mismo banco había llevado JPM Coin, su depósito tokenizado, a Ethereum, no a Solana.
Una lectura rápida puede sugerir que los grandes bancos se están mudando a Solana. Sin embargo, de las instituciones que revisamos, JPMorgan es el único banco de importancia sistémica global con un producto relevante en la red pública de Solana (Société Générale tiene ahí menos de US$4 millones en sus stablecoins), y aun así guarda su dinero propio en otras cadenas. Quienes de verdad operan en Solana son redes de pago, gestoras de activos y bancos chicos de Estados Unidos.
Nuestra tesis
Los bancos no adoptaron Solana. Adoptaron la distribución multicadena, y Solana «ganó la vidriera». Ponen ahí sus productos (fondos, stablecoins, liquidación de tarjetas) porque ahí ya están los compradores y las tesorerías nativas de cripto. Su dinero (depósitos tokenizados, stablecoins de consorcio) y su control (validadores, opciones por defecto) van a cadenas que operan ellos mismos o en sociedad. Esa diferencia entre adopción y control es la tensión narrativa que la industria todavía no sabe contar.
Resumen
- En vivo en Solana: fondos tokenizados de JPMorgan y BlackRock, PYUSD de PayPal, USDPT de Western Union y liquidación de Visa en USDC con dos bancos chicos.
- Solo anunciado o en piloto: Mastercard, Citi (en una cadena privada) y bancos comunitarios de Texas (con el software de Solana, fuera de su red pública).
- Sin producción en Solana: Santander, BBVA, Itaú, Nubank y Fidelity.
- Solana tiene US$15.600 millones en stablecoins contra US$143.300 millones de Ethereum (DefiLlama, 22 de octubre).
- La competencia que importa ya no es Solana contra Ethereum, sino cadenas públicas neutrales contra cadenas de empresas como Tempo (Stripe), Arc (Circle) y Canton.
La adopción llegó, pero no con la forma que se prometía
En mayo planteamos que cripto ganó la discusión sobre la adopción pero perdió la historia que la impulsaba: la legitimidad institucional acortó la distancia entre cripto y el sistema financiero contra el que se había definido, y eso dejó un vacío de relato. La llegada de los bancos a Solana es un buen caso para medir ese vacío con datos, porque es la historia que la propia industria cuenta como victoria.
La Solana Foundation describe a la red como «el principal espacio para activos del mundo real tokenizados» (traducción nuestra), en el comunicado de su programa de liquidación del 5 de octubre. Los datos agregados no la acompañan: según rwa.xyz, al 22 de octubre Ethereum tiene US$16.490 millones en activos tokenizados distribuidos (sin contar stablecoins) y Solana, US$4.790 millones, en tercer lugar detrás de BNB Chain. Solana sí lidera en productos puntuales, lo que abre líneas interesantes.
Qué está en producción, qué en piloto y qué solo anunciado
La tabla resume el estado de cada institución al 22 de octubre de 2026. «En vivo» significa en producción sobre la red pública de Solana; los montos son saldos en cadena con su fuente.
| Institución | Estado en Solana | Qué hay | En otras cadenas |
|---|---|---|---|
| JPMorgan Asset Management | En vivo desde el 22 de octubre | Fondos MONY y JLTXX, solo para direcciones aprobadas | Primero lanzados en Ethereum |
| JPMorgan (mercados) | Una sola operación | Papel comercial por US$50 millones para Galaxy, diciembre de 2025 | No encontramos una segunda emisión |
| JPMorgan Kinexys | No está en Solana | JPM Coin en Base y Ethereum; Canton previsto | Red privada propia |
| Visa | En vivo, todavía llamado piloto | Liquidación en USDC con Cross River y Lead Bank | Nueve cadenas, sin desglose por cadena |
| Mastercard | Anunciado | Liquidación con stablecoins en ocho cadenas, incluida Solana | Sin volumen específico de Solana |
| BlackRock (BUIDL) | En vivo | US$872 millones de US$2.170 millones, su cadena más grande (rwa.xyz) | Avalanche, Ethereum |
| PayPal (PYUSD) | En vivo | US$730 millones de US$2.940 millones (DefiLlama) | Ethereum, US$1.850 millones |
| Western Union (USDPT) | En vivo, solo Solana | Unos US$21 millones en circulación (DefiLlama) | Ninguna |
| Stripe y Bridge (OUSD) | En vivo, secundaria | US$83 millones de US$836 millones (DefiLlama) | Tempo, US$529 millones |
| Société Générale (SG-FORGE) | En vivo, marginal | US$1,7 millones en EURCV y US$2 millones en USDCV | Ethereum, XRPL, Stellar |
| Citi | Prueba de concepto en cadena privada | Letra de cambio tokenizada con datos simulados | Infraestructura propia |
| Bancos comunitarios de Texas | Piloto con el software de Solana, fuera de su red pública | Depósitos tokenizados | Entorno privado |
| Santander, BBVA, Itaú, Nubank, Fidelity | Sin producción | Algunos ofrecen compraventa del token SOL | Ethereum, consorcios, redes privadas |
JPMorgan: proveedor en Solana, dueño en otra parte
JPMorgan es el gran banco más metido en Solana, y por eso es el mejor ejemplo de la distinción. En diciembre de 2025 estructuró una emisión de papel comercial por US$50 millones para Galaxy, comprada por Coinbase y Franklin Templeton y pagada en USDC. Según la Solana Foundation, que lanzó en octubre su programa de entrega contra pago, JPMorgan aportó su experiencia en liquidación al diseño. Y desde el 22 de octubre vende sus fondos monetarios en la red.
Los fondos muestran además cómo entra el banco: un activo permisionado sobre una cadena sin permisos. Cualquiera puede usar Solana, pero solo las direcciones que aprueba el fondo pueden tener MONY o JLTXX, y el registro oficial de titularidad lo lleva el agente de transferencia del fondo, fuera de la cadena, según el suplemento presentado ante la SEC. La red pública aporta compradores y liquidez; las reglas siguen siendo las del emisor.
Todo eso es JPMorgan vendiendo productos donde están los compradores. Su dinero propio sigue otro camino: JPM Coin está en Base y en Ethereum, con un despliegue en Canton previsto por etapas durante 2026, según la página del producto. Kinexys, su plataforma de pagos, procesa US$7.000 millones por día en promedio, según datos internos del banco.
La frase de Paul Przybylski, jefe global de producto de activos digitales y tokenizados de J.P. Morgan Asset Management, en el anuncio del 22 de octubre lo dice sin rodeos: «Nuestros clientes operan en más de una red, y su liquidez también debería hacerlo» (traducción nuestra). Es distribución multicadena, no una mudanza de red.
La ley GENIUS refuerza ese papel. La OCC, el regulador bancario federal dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU, publicó su norma de aplicación el 21 de octubre, con vigencia desde el 18 de enero de 2027. JLTXX está diseñado para que los emisores de stablecoins guarden ahí sus reservas. Un banco que vende reservas a emisores tiene motivos para estar en cualquier cadena donde esos emisores vivan, Solana incluida, sin necesidad de apostar por ninguna.
Visa y Mastercard: liquidar por encima de las cadenas
En diciembre de 2025 Visa lanzó la liquidación en USDC en Estados Unidos, con Cross River y Lead Bank operando sobre Solana. En abril de 2026 sumó Arc, Base, Canton, Polygon y Tempo a Avalanche, Ethereum, Solana y Stellar: nueve cadenas. Según Visa, citada por The Block en septiembre, su liquidación con stablecoins supera un ritmo anual de US$20.000 millones.
No sabemos qué parte de ese volumen pasa por Solana, porque Visa no lo publica. Conviene no confundirlo con otra cifra que circula: el 35,5 % del volumen ajustado de stablecoins que Solana se atribuyó en febrero de 2026, con datos de Allium, es su participación en el volumen de todo el mercado, no en la liquidación de Visa. La próxima oportunidad para obtener el dato es la presentación de resultados de Visa del 27 de octubre.
Rubail Birwadker, de Visa, explicó la estrategia en el anuncio de abril: sus socios construyen «en un mundo multicadena» y confían en Visa como «capa común de liquidación» entre todas (traducción nuestra). Visa no elige cadena; se ubica por encima. Además valida en Arc y en Tempo, dos cadenas operadas por empresas.
Mastercard anunció en junio liquidación con seis stablecoins en ocho cadenas, Solana entre ellas, con socios en Estados Unidos y América Latina como ARQ (antes DolarApp). El comunicado habla de planes. No encontramos volumen específico de Solana.
BUIDL y PYUSD: dónde Solana sí gana
BUIDL, el fondo tokenizado de BlackRock con Securitize, es el caso más fuerte a favor de Solana. Según rwa.xyz, al 22 de octubre tenía US$872 millones de sus US$2.170 millones en Solana, más que en Avalanche (US$482 millones) o Ethereum (unos US$423 millones).
Dos matices. BUIDL tiene 101 tenedores, así que unos pocos clientes mueven el reparto. Y la caída en Ethereum no fue una mudanza: OnChain Benchmark atribuye la baja del 54 % de septiembre a quemas de tokens, no a traspasos hacia Solana.
PYUSD, la stablecoin de PayPal emitida por Paxos, tiene alrededor de un cuarto de su oferta en Solana: US$730 millones de US$2.940 millones (DefiLlama). USDG, de la red Global Dollar de Paxos, es otra moneda donde Solana supera a Ethereum, con US$629 millones contra US$320 millones. Solana gana cuota dentro de productos multicadena. No gana la elección de cadena.
Western Union: la apuesta exclusiva, todavía chica
Western Union es la única gran empresa tradicional, de las que revisamos, que eligió solo Solana. Lanzó USDPT en mayo, emitida por Anchorage Digital Bank, con despliegue en Bolivia y Filipinas. El 13 de octubre Bitso la listó para clientes minoristas en México, según CriptoNoticias, y los agentes de Western Union con cuenta de Bitso Business pueden convertirla.
La escala todavía no acompaña: unos US$21 millones en circulación al 22 de octubre (DefiLlama). La liquidación de tesorería con agentes, que sería el uso de mayor volumen, está «en desarrollo» según la empresa. Es la apuesta más clara por Solana entre las incumbentes y, por ahora, una de las más pequeñas.
Stripe y Tempo: el dueño de la vidriera construye su propia calle
OUSD, la stablecoin de Open Standard (Coinbase, Mastercard, Shopify, Stripe y Visa) emitida por Bridge, salió el 30 de septiembre en Base, Ethereum, Solana y Tempo. Stripe soporta Solana para pagos y transferencias. Pero Tempo, la cadena que Stripe impulsa con Paradigm, es su opción por defecto, y los números lo reflejan: de US$836 millones de OUSD, US$529 millones están en Tempo y US$83 millones en Solana (DefiLlama, 22 de octubre).
Este es el riesgo estructural para Solana. Las empresas que deciden la opción por defecto de millones de comercios son dueñas de cadenas que compiten con ella.
El motor de Solana sin la cadena de Solana
Los dos casos que más se citan como «bancos en Solana» no ocurren en su red pública.
El informe de Citi sobre financiamiento de cadenas de suministro describe una prueba de concepto con PwC y Solana que tokenizó una letra de cambio y simuló todo su ciclo. El propio banco aclara, en las páginas 72 a 74, que el ejercicio «usó una blockchain privada o permisionada y no tuvo participación de clientes», con datos sintéticos (traducción nuestra). El texto no dice si esa cadena privada corría el software de Solana. La publicación de Solana que habla de un ciclo ejecutado «en Solana» exagera lo que Citi reportó. Citi, de hecho, concluye que será importante que las soluciones funcionen sobre infraestructura pública.
En Texas, la asociación de bancos independientes IBAT mostró en septiembre, en un entorno de pruebas, depósitos tokenizados de bancos comunitarios sobre Solstice, de Rimark, uno de los tres proveedores que eligió: un entorno permisionado de Solana, con validadores y libro propios. Rimark lo presenta sin «dependencia de la cadena pública ni del token de Solana» (traducción nuestra). Es el caso más limpio de bancos usando tecnología de Solana, y deja ver una tensión que el relato de la red evita: el software puede ganar donde la cadena y su token no participan.
Qué funciones de Solana usan de verdad
La tabla separa las funciones que los emisores usan de las que solo aparecen en presentaciones.
| Función | Para qué sirve | Quién la usa | Estado |
|---|---|---|---|
| Token Extensions (congelar, recuperar, reglas en cada transferencia) | Control del emisor y cumplimiento normativo | PYUSD, BUIDL en Solana | En uso |
| Programa de entrega contra pago | Liquidación atómica de valor contra pago | JPMorgan asesoró; sin usuario en producción nombrado | Auditado, antes de su versión de producción |
| Transferencias confidenciales | Saldos y montos cifrados | No encontramos un banco que las use | Reactivadas en la red hacia mediados de 2026 |
| Entornos permisionados | Red privada con el motor de Solana | Piloto de bancos de Texas | Piloto |
Lo que los emisores eligen hoy son controles de cumplimiento, no privacidad ni liquidación atómica. Eso encaja con un uso de distribución: poner un producto regulado frente a compradores, con la posibilidad de congelarlo si hace falta.
La pelea de fondo: cadenas neutrales contra cadenas de las incumbentes
La competencia relevante para un decisor ya no es Solana contra Ethereum. Es la de las cadenas públicas neutrales contra las cadenas operadas por empresas, cuyos validadores son las mismas incumbentes.
| Cadena | Quién está | Por qué importa |
|---|---|---|
| Tempo (Stripe y Paradigm) | Opción por defecto de Stripe para OUSD; Visa valida | Ya supera a Solana en OUSD |
| Arc (Circle) | Validan BlackRock, DTCC, ICE, Mastercard, Visa, entre otros; bancos como BNY, BTG Pactual, HSBC, Société Générale | Circle la describe como protegida por «las instituciones que operan la infraestructura financiera del mundo» (traducción nuestra) |
| Canton | Servicio de tokenización de DTCC; JPM Coin previsto; Visa y Mastercard | Privacidad por diseño para mercados de capitales |
| Ethereum y Base | JPM Coin, la stablecoin de Fidelity, la mayor parte de EURCV | Profundidad de liquidez |
Las monedas de los consorcios bancarios apuntan en la misma dirección. Qivalis, la stablecoin en euros de un consorcio de bancos europeos que incluye a BBVA, lanzará en Ethereum: «Vamos a lanzar en Ethereum», dijo su CEO, Jan-Oliver Sell, a Future of Finance, y agregó que también evalúan cadenas permisionadas (traducción nuestra). El consorcio de 21 instituciones que codirige Santander, con una stablecoin en dólares prevista para el primer semestre de 2027, no anunció en qué cadena.
Acá aparece la tensión narrativa con más claridad. La promesa original de las cadenas públicas era una infraestructura que nadie controla. La adopción institucional que llegó en 2026 usa esas cadenas para distribuir, y reserva el control para redes donde las incumbentes votan. Para Solana, el relato cambia de «la cadena a la que se mudan los bancos» a «la vidriera más concurrida de un mercado cuyas vidrieras las incumbentes están empezando a construir». Ninguna de las dos frases es una derrota, pero solo la segunda describe lo que realmente pasa.
Dentro de la propia comunidad de Solana esto separa intereses que el relato de la adopción trata como uno solo. A quien construye aplicaciones le conviene que los dólares regulados lleguen a la red, venga quien venga. A quien apuesta por el token le importa que la actividad ocurra en la cadena pública. El caso de Texas muestra que esas dos cosas pueden separarse. Y en la misma red conviven dos mundos que casi no se tocan: los memecoins y la especulación minorista que hicieron popular a Solana, y BUIDL, con 101 tenedores en todas sus cadenas, que solo operan desde direcciones aprobadas. Es la pregunta que nos hacíamos en mayo: si la industria terminará partida entre un ecosistema cripto ideológico y uno de finanzas tradicionales. En Solana, por ahora, comparten la misma cadena.
Qué cambia para América Latina
Para un CTO o un fondo de la región, la elección de cadena ya es una decisión de distribución que resuelven las contrapartes: emisores de Visa y Mastercard, Stripe, Bitso, agentes de Western Union. Sus herramientas son multicadena, así que la pregunta práctica es dónde están la liquidez y los socios, no qué tecnología es mejor.
Tres datos concretos. Las monedas en pesos no están en Solana: MXNB, la stablecoin en pesos mexicanos de Bitso, funciona en Arbitrum y Ethereum, según la propia empresa. Los bancos grandes de la región ofrecen compraventa de SOL (Itaú en su app íon, BTG mediante Mynt), no productos sobre la red, y BTG Pactual figura como banco en Arc. Y los accesos a los dólares de Solana son fintechs y redes: Bitso con USDPT y, cuando se concrete, la liquidación anunciada por Mastercard con socios como ARQ.
Si querés el lado de los pagos, con volúmenes y casos de la región, lo analizamos en cómo las stablecoins pasaron de activo a infraestructura de pagos en América Latina. Ahí ya mostrábamos que Tron, no Solana, movió la mayor parte de los pagos con stablecoins entre enero y septiembre, según Allium.
¿Qué nos haría cambiar de opinión?
La tesis se debilitaría con cualquiera de estas señales, que vamos a seguir hasta el primer semestre de 2027:
- Un depósito tokenizado de un gran banco, o la moneda del consorcio de 21 instituciones, lanzado de forma nativa en Solana.
- Visa publicando un desglose por cadena donde Solana concentre la mayor parte de su liquidación.
- Una segunda emisión de deuda estructurada por JPMorgan en Solana, que convierta la operación de Galaxy en un mercado.
- USDPT acercándose a US$500 millones en circulación.
- Anuncios en Breakpoint, la conferencia de Solana de noviembre, que pongan dinero propio de bancos (no productos para terceros) en la red pública.
La pregunta que queda abierta no es técnica. Es quién define para qué sirve una cadena pública. En un newsletter de mayo llamamos capital narrativo al poder de un grupo para definir los términos de una conversación: qué es deseable, qué es importante y con qué palabras se discute. Hoy ese capital lo están acumulando JPMorgan y Visa, que en sus comunicados describen a Solana como una red más en un mundo multicadena, y Stripe, que eligió su propia cadena como opción por defecto. Si la comunidad de Solana sigue contando la llegada de los bancos como una mudanza, van a seguir corrigiéndola con cada comunicado de las propias instituciones.
Disclosures
- Bitso, que aparece en este informe como distribuidor en México, fue cliente del estudio de Postdigitalist.
- Todo el contenido producido por Postdigitalist Research es un repackaging editorial de investigaciones internas. Todo el proceso es conducido por una persona humana.
